Once lecciones para ser un esclavo sumiso
- Piense primero en usted, siempre en usted y nada más que en usted.
- Piense que la realidad que le ha tocado vivir es así y no se puede cambiar.
- Acepte la miseria, la injusticia y la desigualdad como cosas de la fatalidad, la voluntad de dios o la naturaleza.
- Piense que el estado, los tribunales de justicia, el parlamento, los partidos políticos y demás instituciones fueron creadas porque las personas como usted no saben o no pueden gobernarse a sí mismas.
- Piense que es natural que haya personas que manden y otras que obedezcan, que es natural que haya ricos y pobres y que es natural que los ricos manden y los pobres obedezcan.
- Crea que es verdad todo lo que lee en los diarios, escucha en la radio y ve en la televisión, y que no le ocultan nada.
- Crea que sus patrones le hacen un beneficio al permitirle trabajar para ellos a cambio de un salario.
- Crea que la policía lo cuida, que los militares protegen a la patria y que la iglesia vela por los pobres.
- Piense que solo tiene derecho a tener solo aquello que pueda comprar, aunque lo necesite para vivir, como los alimentos.
- Acepte sin rechistar que haya personas que piensen por usted, qué es lo que a usted le conviene.
- Tiene que humillarse/adaptarse, solo el que se adapta sobrevive.
